

Técnicas seguras de contacto y guantes de microfibra de alta densidad para evitar el marring.
Utilizamos químicos de grado profesional que limpian sin degradar ceras o selladores previos.
Resultados de exposición con brillo profundo y protección hidrofóbica de larga duración.


Lo ideal es realizar un lavado de mantenimiento cada 1 o 2 semanas. Esto evita que la suciedad, el polvo de frenos y los contaminantes se adhieran firmemente a la pintura, haciendo que la limpieza sea más fácil y segura sin necesidad de frotar en exceso.
No recomendamos los túneles de rodillos. Las cerdas de estas máquinas suelen acumular suciedad de coches anteriores y golpean la pintura con fuerza, provocando los famosos «swirls» (microrrayas) que opacan el brillo. Es preferible el lavado a mano o con pistola a presión (sin usar el cepillo de la gasolinera).
Nunca uses lavavajillas doméstico (tipo Fairy), ya que son desengrasantes potentes que pueden arrancar la capa de cera o sellante que hemos aplicado. Utiliza siempre un champú específico para coches con pH neutro, diseñado para limpiar suavemente sin degradar la protección.
Los excrementos de aves y la resina de los árboles son ácidos y pueden quemar la laca transparente en cuestión de horas, especialmente al sol. Debes retirarlos lo antes posible usando un «Quick Detailer» (lubricante en spray) y una toalla de microfibra suave, sin frotar en seco para no rayar.
Sí, es fundamental. Si dejas que el agua se seque al aire o al sol, los minerales del agua crearán «marcas de agua» (manchas de cal) que son difíciles de quitar. Usa siempre una toalla de microfibra de secado grande y suave para absorber el agua sin arrastrarla.
Para extender el «efecto espejo» y la protección hidrofóbica, puedes aplicar un spray de detalle (Quick Detailer) o una cera en spray después de cada lavado. Esto actúa como una capa de sacrificio que renueva el brillo y refuerza la protección base.